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Cómo diseñar un presupuesto para el universitario recién graduado

Universitaria recién graduada sonríe al comenzar a planificar su presupuesto para la vida real.

Los presupuestos se basan en principios casi universales. No importa si eres joven, viejo, rico o pobre, la regla principal es: gasta menos de lo que ganas. Puede parecer sencillo, pero la realidad al terminar la universidad puede golpearte duro, especialmente cuando comiencen a llegar las facturas de tu préstamo estudiantil.

Administrar el endeudamiento y vivir de acuerdo con tus ingresos no es lo único que debes tener en cuenta. El comienzo de tu carrera profesional representa una oportunidad única para buscar obtener el mayor retorno posible en las inversiones para la jubilación.

¿Buscas información para universitarios recién graduados? CashCourse ofrece recursos gratuitos para estudiantes universitarios.

Identifica el flujo de fondos

Algunas personas rechazan el término “presupuesto” porque les parece muy similar a una dieta. Tal vez tú prefieras hablar de plan de gastos, que refiere menos a las limitaciones y consiste más en planificar cómo gastar el dinero. No importa cómo lo llames, el primer paso será siempre identificar todas las fuentes de ingreso de dinero y todos los gastos, deudas y obligaciones que implican egresos de dinero.

Arma un presupuesto con las facturas que ya sabes que deberás pagar. Revisa los estados de cuenta del banco y de la tarjeta de crédito de meses anteriores para calcular cuánto gastas en comida, en cuidado personal y en entretenimiento. Añade cualquier factura nueva que comiences a recibir tras la graduación, como la factura del teléfono o el seguro del auto.

Cuando busques empleo, arma un presupuesto de prueba con los costos de vida estimados para calcular cuál sería el salario que te gustaría recibir. Usa las calculadoras del costo de vida y las herramientas para estimar salarios para calcular una cifra aproximada.

Planifica cómo cancelar las deudas

Los préstamos estudiantiles son la primera gran deuda de muchos de los estudiantes que se gradúan. Cuando se aproxime el momento de la graduación, será demasiado tarde para volver atrás y pedir menos dinero prestado. Una vez firmado el papeleo, habrás aceptado el dinero; por lo tanto, tendrás que devolverlo (a menos que cumplas con los requisitos para que te condonen el préstamo.)

Ten cuidado con las agencias que cobran comisiones por ayudarte con tus préstamos. Explora los recursos gratuitos en www.StudentAid.gov, por ejemplo:

  • cómo elegir el plan de repagoadecuado
  • cómo hacer pagos
  • qué hacer si no puedes cumplir con los pagos
  • opciones para amortizar o cancelar tus préstamos

También es conveniente cancelar otras deudas. El endeudamiento reduce tu bienestar y aumenta los niveles de estrés. Cuanto más dinero pagues cada mes para cubrir tus deudas, menos dinero tendrás para ahorrar e invertir. Consulta el curso gratuito sobre créditos y deudas de SAM para elaborar un plan.

Inversiones para el universitario recién graduado

La primera etapa de la vida adulta es un momento crucial para invertir para el futuro, gracias a los intereses compuestos. Cuanto más dinero inviertas durante tu juventud y mayor sea el tiempo que mantienes el dinero invertido, más rápido crecerá.

Una cuenta de jubilación en tu lugar de trabajo, como la cuenta 401(k) o similar, es la oportunidad perfecta para comenzar a ahorrar. Como mínimo, haz aportes por un valor igual al de los aportes que hace tu empleador y piensa en la posibilidad de invertir o ahorrar hasta el 10 por ciento de tus ingresos cada año. Si es posible, aumenta gradualmente los aportes para que acompañen el costo de vida y los aumentos de tu salario.

Si no tienes una cuenta en tu lugar de trabajo, puedes abrir una cuenta personal de jubilación (IRA) o una cuenta personal de jubilación Roth (IRA Roth) con un corredor tradicional o por Internet.

Empieza a ahorrar ahora y a menudo

Al comienzo es posible que el dinero escasee, pero ese es un motivo más para ahorrar una pequeña cantidad cada mes. Los ahorros de emergencia ayudan a cubrir los gastos imprevistos, como las reparaciones del auto, gastos médicos o gastos imprevistos con tu mascota para que no tengas que pagarlos con la tarjeta de crédito.

En tu presupuesto, agrega un rubro específicamente para los ahorros. Trátalo como si fuera una factura no negociable, que debes pagar para ti mismo para el futuro. A lo largo del tiempo, es más fácil apartar pequeñas cantidades de dinero que conseguir cientos o miles de dólares de una vez. Si automatizas el débito en tus cuentas para transferir los ahorros cada mes, esos pequeños aportes se acumularán e iniciarás un hábito saludable para toda la vida.

[Cualquier referencia a una empresa, un producto comercial, un proceso o un servicio específicos no constituye ni implica un respaldo o una recomendación por parte de National Endowment for Financial Education.]

Este artículo está disponible en inglés: Budgeting for the New College Grad

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